«Tu paquete está retenido. Confirma los datos ahora». El mensaje llega justo cuando esperas una entrega. Tiene un enlace, parece oportuno y pide una acción pequeña. Este es un ejemplo ficticio, pero la decisión que plantea es muy cotidiana: cómo comprobarlo sin seguir las instrucciones del propio mensaje.
La primera comprobación ocurre fuera del mensaje
Un remitente conocido, un logotipo o una redacción correcta no bastan para confirmar quién está detrás. Si el mensaje te sorprende y solicita información, haz una pausa. Abre por tu cuenta la aplicación que ya utilizas o escribe la dirección oficial del servicio en el navegador.
Si necesitas llamar, busca el contacto por un canal independiente. No uses como única referencia el teléfono que aparece en el aviso que estás tratando de verificar.
Prueba con el ejemplo del paquete
Imagina dos recorridos. En el primero abres el enlace y rellenas lo que te pide la página. En el segundo consultas el pedido desde la tienda en la que compraste y revisas allí su seguimiento.
El segundo recorrido te permite investigar la misma duda sin depender del mensaje. No has decidido todavía si es auténtico: has elegido una forma más prudente de comprobarlo.
Qué información merece una pausa
Una petición inesperada de contraseñas, códigos de verificación o datos bancarios es una señal para detenerte y contrastar la situación. La urgencia no convierte una petición en legítima.
Si ya has interactuado
Detén la conversación y anota qué compartiste. Contacta con el proveedor afectado a través de sus canales oficiales. Si se trata de datos de tarjeta o dinero, informa a tu entidad cuanto antes. Guarda el mensaje y otros justificantes que puedan servir para explicar lo ocurrido.
Para orientación especializada en España, puedes acudir a Tu Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE. En otros países, busca el servicio oficial correspondiente.
Referencia: INCIBE: principales fraudes en redes sociales y WhatsApp. Consulta: 25 de septiembre de 2026. Este artículo es orientativo y no garantiza evitar un fraude ni recuperar dinero.